El Senado aprobó Ley de Economía del Conocimiento

El Senado convirtió en ley por unanimidad el proyecto sobre Economía del Conocimiento enviado por el Ejecutivo, que prevé una prórroga hasta diciembre de 2030 de los beneficios fiscales de las empresas de software y los amplía a otras firmas de tecnologías intensivas, con lo que aspira a generar 200.000 puestos de trabajo.

La norma contempla menores costos laborales y tributarios, estabilidad fiscal y fomento de nuevas firmas para actividades que se caracterizan por el uso intensivo de tecnología y que requieren de capital humano altamente calificado a fin de competir a nivel global.

El expediente, que tiene como antecedente el Régimen de Promoción de la Industria del Software creado durante el gobierno de Néstor Kirchner, busca ampliar los beneficios de ese programa que vence en diciembre próximo.

Se definen actividades productivas dentro de la Economía del Conocimiento a aquellas que se caracterizan por el uso intensivo de tecnología y que requieren capital humano altamente calificado. Por ello, el expediente propone incluir, además, a otras industrias como las de producción y posproducción audiovisual, biotecnología, bioeconomía, biología, bioquímica, microbiología, bioinformática, biología molecular, neurotecnología e ingeniería genética.

Con la sanción del proyecto se apuesta a crear 215.000 puestos de trabajo de calidad y a alcanzar los US$ 15.000 millones de exportación en 2030.

El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, el oficialista Esteban Bullrich, defendió el proyecto al señalar que “aprovecha una buena política para ampliarla”, en referencia a que prorroga dos iniciativas similares de 2004 y 2011, durante los gobiernos de Kirchner y Cristina Fernández, respectivamente.  Señaló que el programa “en 2020 tendrá un costo fiscal de $ 12.900 millones”.

En ese sentido, defendió que en los incentivos estén incluidas las empresas grandes, como Mercado Libre, porque “compiten contra el recurso humano del mundo y, por lo tanto, hay que sostener incentivos para crear empleos argentinos”.

El peronista Juan Mario Pais y la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti cuestionaron que dentro de los beneficios se hayan incluido a empresas que valen más de US$ 1.000 millones, conocidas como “unicornios”.

Pais, quien primero dijo que iba a votar en contra, luego que se iba a abstener pero finalmente votó a favor, opinó que “tal como está redactada, esta ley beneficiará a las grandes empresas internacionales y al capital concentrado”. “No quiero que este esfuerzo fiscal vaya a Mercado Libre o a grandes empresas”, aseguró.

En tanto, Sagasti, si bien adelantó que iba a votar a favor de la norma, señaló que “por la vaga redacción de esta ley podrían verse beneficiadas firmas grandes”.

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