¿Cuáles son los alcances de la ley de Economía del Conocimiento?

 La ley que fue sancionada por el Senado de la Nación el 22 de mayo, tiene como objetivo promocionar actividades económicas que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información, apoyado en los avances de la ciencia y la tecnología, la obtención de bienes, la prestación de servicios o la mejora de procesos.

La norma tiene como antecedente la experiencia adquirida durante la vigencia del Régimen de Promoción de la Industria del Software, en vistas a modificarlo y simplificarlo.

Entre los rubros promovidos por la ley, se encuentran aquellos vinculados a la biotecnología, bioinformática, desarrollo de Software, e-commerce, servicios de diseño, industria aeroespacial y satelital, neurotecnología y sus ensayos y análisis.

Quienes deseen acceder al régimen deberán inscribirse en el registro de beneficiarios, que será creado por la misma ley. Como requisito, será necesario acreditar la realización de actividades de investigación y desarrollo, capacitación a los empleados y exportación de bienes o servicios, así como la implementación de mejoras continuas en la calidad de sus servicios, productos o procesos. Quedarán exceptuadas las microempresas, que sólo deberán acreditar que desarrollan actividades en el país.

Los beneficiarios gozarán de estabilidad fiscal, es decir que no verán incrementada su carga tributaria total nacional establecida al momento de solicitar el ingreso al registro. La misma alcanza a todos los impuestos nacionales y a los derechos o aranceles a la importación y exportación.

Además, podrán obtener un bono de crédito fiscal y el ingreso obtenido del mismo no se computará para la determinación de la ganancia neta. De acuerdo a los cálculos realizados por el portal digital Pharmabiz, sumado a la reducción en los impuestos, esto podría representar un ahorro de $6.500 al mes sobre un salario bruto de $50.000, que serían $2.6 millones para una dotación de 400 personas.

Asimismo, los beneficiarios no serán pasibles del IVA y el impuesto a las ganancias contará con una alícuota reducida en un 15%, en tanto respeten la reglamentación impuesta. También podrán deducir un crédito por los gravámenes análogos pagados o retenidos en el exterior cuando se trate de ganancias de fuente argentina.

Sin embargo, cada beneficiario deberá contribuir con un aporte anual, equivalente al 1,5% del monto total de los beneficios fiscales otorgados por el régimen, que será destinado al Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Capital Emprendedor, dedicado a la financiación de emprendimientos e instituciones que tengan su origen en un capital de dicha índole.

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